TODO CUENTA

Otro titular que llegó después

Empezamos buscando una forma de explicar mejor un proyecto que había crecido. Acabamos encontrando la idea que podía mantener juntas todas sus partes.

NehNah

Antes de escribir

El proyecto había crecido y con él habían aparecido nuevas líneas, públicos, mensajes y maneras de presentarlo. Todo era correcto por separado, pero al verlo junto costaba reconocer qué tenían en común.

Empezamos como suelen empezar estas cosas: moviendo palabras.

Hasta que apareció una pregunta bastante más útil: ¿qué debería entender alguien aunque solo viera una de estas piezas?

La respuesta cambió el trabajo. Primero ordenamos lo que el proyecto quería significar y después volvimos al lenguaje.

El titular llegó bastante más tarde.

De una idea común a muchas formas

  1. Lo que queríamos proteger

    Una idea suficientemente clara como para atravesar el proyecto entero.

  2. Lo que empezamos a ordenar

    Qué contábamos primero, qué podía esperar y qué relación tenía cada línea con las demás.

  3. Lo que vino después

    El lenguaje, la identidad y las piezas pudieron empezar a tomar decisiones desde el mismo sitio.

Cuando encuentras el hilo, las piezas dejan de pedir protagonismo por separado.