Orquesta metropolitana de Madrid & Coro Talía

Identidad visual, Diseño gráfico

Traer de vuelta la alegría

La Orquesta Metropolitana de Madrid, que forma parte del Grupo Talía, lleva 25 años haciendo disfrutar a la audiencia en el Auditorio Nacional gracias a su versatilidad y cercanía. Sin duda, la emocionante experiencia que supone el asistir a uno de sus conciertos no se puede describir con palabras: lo mejor es vivirla. Para nosotras, fue toda una suerte que Silvia Sanz, directora titular y fundadora de la misma, confiara en nuestro estudio para crear la imagen de la temporada 2020-2021.

Este proyecto fue, sin duda, un desafío y, a la vez, un verdadero soplo de aire fresco a nivel creativo, sobre todo porque vino en un momento delicado para todo el mundo. Teniendo muy presente el hándicap que supuso la restricción de aforo en los espectáculos, por las medidas contra la COVID-19, no vimos mejor momento para agradecer al público su apoyo a la cultura. Sobre esta idea, hicimos girar todo el concepto del diseño.

La música es emoción

Con el reto que suponía el objetivo de traer de vuelta al público que solía acudir al auditorio, un excepcional recinto que fue perfectamente adecuado a las medidas sanitarias, nos enfocamos en transmitir las sensaciones que la música nos hace sentir, una emoción que se magnifica cuando es compartida con un amplio grupo de espectadores.

Los protagonistas de los carteles expresan emoción, transmiten lo que están sintiendo. Junto al uso de fotografías de diversos perfiles en blanco y negro, unimos elementos más abstractos y coloridos como, por ejemplo, algunas líneas que ofrecieran el aspecto de las ondas sonoras o las vibraciones del sonido. Cada cartel es una poderosa imagen de alguien que está viviendo la música que escucha.

Colores y sensaciones

La psicología del color fue nuestra gran aliada a la hora de contar con un elemento secundario que supiera potenciar las sensaciones que transmitían las imágenes de cada cartel. De modo que decidimos utilizar cuatro únicos colores con la intención de enfatizar cada sentimiento, ya que el alma de cada concierto es totalmente distinta, y utilizar en cada ocasión uno de los colores como protagonista.

Amarillo

Diversión/Vitalidad

Azul claro

Inocencia/calma

Rojo

Pasión/Fortaleza

Azul oscuro

Elegancia/armonía

Detalles que lo dicen todo

Siguiendo con la premisa de expresar calma, alegría y buen rollo, creamos formas abstractas para ornamentar y potenciar el tema de cada concierto, tanto en su cartel como en el correspondiente programa de mano. Esto nos permitió enfatizar los diferentes géneros musicales, que oscilaban entre lo clásico, lo moderno, lo tradicional y lo pop.

Fantasía, magia y misterio

Este concierto fue un divertidísimo homenaje a la música más característica de Halloween. De ahí que utilizásemos de manera sugerida la forma de una máscara que cubre la mirada de la protagonista del cartel, por ser un elemento lúdico que alude al disfraz, elemento esencial de esta fiesta popular.

Singing Talía

Al ser un concierto navideño, la ilusión y la alegría no solo de los niños, sino también de los adultos y los más mayores, debían estar presentes. De hecho, necesitábamos recuperarlas y enfatizarlas, teniendo en cuenta la incertidumbre que aún estábamos viviendo. Al elemento limpio de la simpática imagen principal, le añadimos algunas formas redondas que sugerían copos de nieve, como guiño a la estación más mágica del año.

España en la música

La tradición y la pasión se dan la mano aquí y están presentes a través de la evocadora mujer que protagoniza el cartel, haciendo un claro homenaje a Carmen, personaje operístico representativo del folclore nacional, tan enraizado en nuestra forma de ser.

Vive la Zarzuela

Para cerrar la temporada, Talía ofreció un concierto al más puro estilo madrileño. La zarzuela, género musical castizo, está representada aquí con la imagen del chulapo luciendo la tradicional gorra parpusa. Alrededor, añadimos formas inspiradas en pétalos de clavel en el aire, unas flores que forman parte esencial del típico traje regional.

La libertad creativa que nos ofreció Talía nos permitió explorar un estilo minimalista y alegre que puso el foco en las sensaciones que sentimos cuando escuchamos música. Porque la música tiene esa maravillosa facultad de poder acariciarnos el alma y calentarnos el corazón, haciéndonos sentir más vivos que nunca.

En esa comunión emocional es donde encontramos las similitudes entre cada uno de nosotros, consiguiendo comunicar al espectador la necesidad de volver a vivir el grato espectáculo que ofrece, en cada temporada, la Orquesta Metropolitana de Madrid.