Tipografía, las claves de su uso en diseño.

Si contratas servicios de diseño, o estás pensado en hacerlo, has de tener en cuenta ciertas bases en torno a la tipografía y su propiedad intelectual.

Esta información te servirá de ayuda si contratas servicios de diseño. Son algunas pautas que el estudio o agencia con la que trabajes ampliarán según tus necesidades.

¿De dónde salen las tipografías?

Propiedad intelectual

Las tipografías tienen propiedad intelectual, es decir, tienen autoría como cualquier obra. Alguien las ha pensado, las ha diseñado y las ha producido.

Antes de existir la digitalización, las imprentas compraban reproducciones de tipografías en plomo o madera para poder componer textos. Una imprenta podía ser muy puntera simplemente por la cantidad de tipografías que tenía en sus cajones.

Hoy en día sucede lo mismo. Una persona profesional del diseño, un estudio o una agencia, compran tipografías según las necesidades del proyecto, o incluso las desarrollan a medida, y el uso que hagan de ellas puede ser determinante en la calidad del resultado final. 

Esas tipografías son herramientas de trabajo. Al igual que si se tratara de un software, su uso se limita exclusivamente a quien las ha adquirido, según las condiciones de quien las ha diseñado y/o comercializado.

Proceso de diseño

El proceso de diseño de una tipografía puede alargarse varios meses e incluso años. Hay un enorme trabajo detrás y mucho tiempo de especialización.

En el proceso previo de conceptualización, se toman las decisiones funcionales. ¿Para qué se va a utilizar esta tipografía? ¿Qué queremos que transmita? ¿Cuál va a ser su personalidad? Estas respuestas afectarán directamente a la construcción formal de las letras, que también pueden evocar aspectos históricos.

Una vez definido el uso que se le quiere dar, se boceta, se toman decisiones estéticas y se pasa a la digitalización.

La digitalización tiene también sus diferentes fases. Normalmente, se comienza con las minúsculas: se empieza con unas pocas letras, se hacen cálculos de medida, se imprimen pruebas para comprobar la legibilidad a diferentes tamaños, se refinan y, después, se continúa con el resto de letras.

Pero las letras no son lo único que compone una tipografía. Hay que añadir y programar los espacios entre las letras y entre las líneas, los signos de puntuación, las ligaduras, los numerales, los caracteres especiales (para que sea compatible con diferentes idiomas)… Además, dependiendo del proyecto, una tipografía puede incluir versalitas y diferentes estilos para determinadas letras.

¡Y todo eso se desarrolla en cada peso y en cada estilo (regular, negrita, cursiva, etc.)!

Conoce al detalle el proceso de diseño de NaeNae, la tipografía con la que estás leyendo estas líneas.

Fuentes display

Se trata de fuentes para tamaños grandes, como titulares, o creatividades con poco texto. Suelen tener más detalles en su diseño, formas decorativas o mayor contraste entre los trazos finos y gruesos, ya que estas características se podrán apreciar al componer el texto en un tamaño grande.

Fuentes para texto

Son fuentes para maquetar párrafos extensos de texto. Están especialmente diseñadas para facilitar la legibilidad y propiciar que el ojo no se canse en la lectura

Fuentes para web

Son aquellas preparadas para su correcta reproducción en entornos digitales, como páginas web o aplicaciones móviles. Su licencia se adquiere normalmente según el número de visualizaciones.

Licencias, ¿qué son y qué implican?

Custom vs retail

Custom se refiere a la tipografía que se ha hecho a medida para un cliente. Se paga por el diseño y la licencia de uso y, además, se puede negociar que ceda los derechos de explotación quien la diseñe.

Retail es una tipografía que explota quien la ha diseñado. Puede haber sido creada para un proyecto en concreto o únicamente con fines comerciales.

Licencias de uso comercial

Son licencias que se adquieren para poder utilizar una tipografía en un diseño por el que va a haber una remuneración, o que va a aparecer en una comunicación corporativa.

Hay varios tipos de licencia para uso comercial. Aquí vamos a tratarlo de una manera muy genérica para poner de manifiesto el hecho de que las tipografías son un recurso de pago.

Normalmente, las licencias más habituales son las que limitan su uso a un número determinado de ordenadores, siempre dentro de una misma empresa. Si se emplea en un diseño que ha de modificar otro profesional/empresa, habrán de adquirir su propia licencia.

El pago de las mismas se hace por fuente, es decir, si tu diseño utiliza cursivas o negritas, habrá que pagar todas ellas.

Una vez adquiridas, las fuentes se pueden utilizar en tantos proyectos como se necesite.

Licencias de uso libre

Hemos empleado este término como una generalidad para explicar, por encima, qué se puede y qué no se puede hacer con las fuentes que permiten su descarga sin una compensación económica. 

Este tipo de fuentes son, habitualmente, de uso personal. Esto quiere decir que no está permitido utilizarlas en proyectos comerciales o corporativos. Algunas de estas fuentes son versiones reducidas (sin su set de caracteres completo) de sus versiones comerciales, a fin de poder probar si son aptas para la pieza.

Existen diversos proveedores, como Google Fonts, que distribuyen fuentes de uso libre totalmente completas y profesionales. Obviamente, en ningún caso está permitida su redistribución ni su venta. Son las tipografías de uso muy común, muy «vistas» y, por tanto, con las que no conseguirás un aspecto diferencial en tu identidad.

Siempre hay que leer la licencia de uso adjunta a la fuente y respetar sus condiciones para evitar tener consecuencias legales.

¿Puedo pedir y usar la tipografía de un diseño que he contratado?

La respuesta rápida: no, deberás adquirir tu propia licencia. Si se trata de una licencia libre, la podrás descargar sin coste. Si es una licencia comercial, podrás comprarla según tus necesidades. De todas formas, esto depende de qué se especifique en la licencia como tal, ya que hay algunas que pueden ser compradas en nombre del cliente final.

¿Puedo enviar a otros proveedores la tipografía de mis diseños?

no, deberán adquirir su propia licencia. ¿Les enviarías la licencia del software que usas habitualmente para desarrollar tu trabajo?

¿Necesito una personalizada?

Las tipografías personalizadas pueden dar a tu proyecto o identidad un aspecto único y totalmente reconocible.

Logotipo tipográfico personalizado

Un logotipo a medida, con unas letras diseñadas únicamente para tu marca, te asegurará que nadie más utilice ese estilo y, además, tendrá aspectos que podrán facilitar el resto del ecosistema gráfico que utilices en tus creatividades.

Este logotipo se podrá combinar con una tipografía de licencia comercial o libre para componer los textos de tus comunicaciones.

Tipografía a medida como parte de la identidad visual

Si tu empresa trabaja habitualmente con texto o si necesitas muchas piezas de comunicación con grandes cantidades de información, tanto interna como externamente, tener una tipografía diferencial puede ser un punto estratégico dentro de la identidad visual.

Una tipografía a medida, además, será parte de la narrativa visual de tu branding, ya que el diseño estará pensado exclusivamente para vestir el tono de tu comunicación.

Normalmente, si el número de personas que estén utilizando la tipografía es elevado, sumando a personas de tu empresa y proveedores, la opción más económica es desarrollar una a medida, ya que adquirir licencias comerciales para todos los equipos involucrados pueden suponer una gran suma de dinero. Igualmente, hay que tener en cuenta que se trata de un trabajo costoso económicamente y, también, en tiempo de producción.

Terminología

Tipografía o familia tipográfica

Una tipografía es un conjunto de caracteres que tienen atributos en común, un aspecto coherente entre sus formas y detalles. Una familia tipográfica puede estar compuesta de varias fuentes, diferenciándose en cada una de ellas un aspecto clave, como puede ser el peso (grosor).

Fuente

Una fuente es un peso, estilo, tamaño y efecto particular de una tipografía. La mayoría de las tipografías incluyen una serie de fuentes, aunque hay una cantidad creciente de tipografías contemporáneas que solo ofrecen una fuente.

Tipógrafos vs diseñadores de tipografía

Un tipógrafo/a es una persona especialista en la maquetación y composición con texto. Sabe todos los secretos y claves para hacer que los contenidos sean leídos correctamente, facilitando la lectura y haciendo que la forma del párrafo, su longitud y su medida sea totalmente óptima dentro de una estructura de página estética. 

Un diseñador/a de tipografía es la persona que conceptualiza y diseña las fuentes, crea los estilos y los desarrolla para que puedan ser maquetados correctamente.

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