El SEO y las 4 fases de su evolución

SEO, SEO… ¿Qué ves? ¡Que Google ya no traga los copy-pastes! Acompáñanos en este flashback y descubre la evolución del motor de búsquedas más famoso del mundo.

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El SEO y las 4 fases de su evolución

SEO, SEO… ¿Qué ves? ¡Que Google ya no traga los copy-pastes! Acompáñanos en este flashback y descubre la evolución del motor de búsquedas más famoso del mundo, sin tener que aprenderte de memoria el nombre de todas las actualizaciones del algoritmo.

El SEO de los primeros buscadores

Se podría decir que el SEO nació durante la era de Internet 1.0 y era muy básico, puesto que la Red de Redes aún no había dado su gran impulso. Además, el acceso a Internet estaba limitado. En aquellos últimos años del siglo XX, las conexiones particulares mediante módem de 56K eran casi un lujo, por lo que la mayoría de usuarios navegaba desde los populares cibercafés (a 100 pesetas la hora, aquel lugar era el paraíso de un friki), unos lugares hoy casi desaparecidos o reconvertidos en locutorios.

En aquel momento, Internet Explorer tenía como competidor directo a Netscape (ninguno de los dos está en activo ya) y se usaban buscadores como Yahoo, Lycos o Altavista (si te acuerdas de todos, es que tienes más años que un bosque). Gracias a ellos, se comenzó tener un registro de las webs y servidores que se iban creando según el contenido o el tema.

Fue a partir de 1997, y más con la aparición de Google al año siguiente, que el SEO fue tomando forma y dio sus primeros pasos como rama dentro del marketing (aunque aún no era una profesión especializada).  Dado que los usuarios ya usaban los buscadores de manera habitual y permanecían mucho tiempo en ellos, los comerciantes se dieron cuenta de este comportamiento y se pusieron manos a la obra, trabajando de forma básica su presencia y visibilidad en ellos e integrando el SEO como parte de su estrategia. El tema era que nadie sabía muy bien cómo funcionaba y todo era muy ensayo-error…

Internet 2.0: cuando el SEO echó a andar

Con el nuevo milenio, se asentaron las primeras maniobras para mejorar el posicionamiento y la indexación en los motores de búsqueda. En 2001, las keywords (o palabras clave) ya eran incorporadas por los redactores de los contenidos online. Sin embargo, la estrategia que irrumpió para convertirse en uno de los fundamentos del SEO fue la del linkbuilding: la generación de una mayor relevancia o autoridad de una web en relación al número de enlaces externos generados hacía misma.

Y como pasa con todo, hecha la ley, hecha la trampa. El linkbuilding se convirtió en todo un negocio y en un abuso. Lo normal era comprar-vender o intercambiar links como si Internet fuera una colección de cromos, haciendo que el SEO fuese sinónimo de trapicheo de hiperenlaces sin ningún tipo de criterio que olvidaba lo fundamental: resaltar un contenido enlazado verdaderamente relevante para el usuario. ¿En qué acabó transformándose esta mala práctica? En una fuente inagotable de spam para ganar posiciones. Suerte que Google, que por aquel entonces ya partía la pana, se coscó y actualizó su algoritmo.

La edad dorada del SEO spam

A partir del 2010, se produjo el boom de las webs que se mantenían por el puro SEO. Estas páginas, muy vacías de contenido,  destacaban por hacer copy-paste de las palabras claves y las long tails que necesitaban posicionar, tanto de manera visible como oculta (el truco para esto último consistía en poner el texto deseado en el mismo color del fondo de la página para que el motor de búsqueda las leyera, pero el lector no). Como era de esperar, Google se dio cuenta de la estafa one more time y actualizó sus normas de posicionamiento, penalizando la duplicidad y los contenidos vacíos, consiguiendo disminuir la presencia de este tipo de webs.

El SEO de los nuevos tiempos

Desde 2015, con el monopolio ya consolidado, Google se puso las pilas y comenzó a premiar los enlaces de calidad, los contenidos relevantes, la user experience (los smartphones y tablets han hecho que el diseño web tenga que ser responsive por narices) y el buen SEO (On Page  y Off Page).

Tras el asentamiento de la búsqueda por voz ya por el 2017, las reviews de comercios y locales y la redacción de contenidos adaptada a las redes sociales se hicieron indispensables en las estrategias de marketing online. Igualmente, muchas empresas de e-commerce enfocaron sus esfuerzos por conseguir aparecer en el snippet cero, recuadro situado por encima los resultados de la búsqueda y que Google añadió para facilitar al usuario el encontrar la respuesta más segura o valorada a la pregunta escrita en su buscador.

2020 se ha estrenado con un nuevo upgrade con el fin implementar mejoras y replantear la estrategia de posicionamiento para sabotear nuevas triquiñuelas por parte de los expertos en SEO. En resumidas cuentas, esta nueva actualización de Google continúa premiando el contenido real y verdaderamente interesante, incentiva la detección de webs tramposas que difunden spam y, además, ha empezado a valorar positivamente la brevedad del tiempo de carga de las webs, un requisito indispensable para ofrecer una buena experiencia de navegación.

Como ves, el SEO no es solo poner cuatro palabritas en negrita. ¡Es un trabajo constante! Y si piensas que puedes engañar a una máquina… es porque no has visto Terminator. Sayonara, baby!