La tipografía es un elemento diferenciador para cualquier marca o empresa. ¿A qué esperas para usar la tuya?

Diseño

Crea marca con tipografía corporativa

El abanico de fuentes que podemos obtener gracias a los diversos programas de edición de textos es amplio. Sin embargo, un elemento diferenciador para cualquier marca o empresa es tener su propia tipografía corporativa.

La tipografía corporativa: qué dice de tu marca

Tu marca no es solo el logo, los colores o el manual de estilo. También lo es la letra con la que comunicas todo. Está muy bien poder usar cualquiera de las fuentes gratuitas que a día de hoy todo el mundo puede conseguir, tanto en diferentes programas para escribir como en bancos de descargas que podemos encontrar por Internet. Sin embargo, la exclusividad de un tipo de fuente concreto, creado expresamente para tu negocio, es la clave para crear una fuerte identidad de marca.

¿Por qué? Una tipografía diseñada para tu empresa hace que tus comunicaciones tengan una línea de estilo diferenciadora, creando una fuerte homogeneidad en tus piezas, ya sean tanto para un medio online como offline. De esta forma, se consigue una armonía constante que favorece no solo el reconocimiento de tu marca, sino también ayuda a reconocer y retener el estilo de la misma a simple vista. Piensa en la tipografía de Coca-Cola. Inconfundible e inolvidable, ¿Verdad?

Tipos de tipografía

A la hora de crear una tipografía corporativa no solo es necesario diseñar una para el nombre de la marca o empresa, sino también para los diferentes títulos y texto corrido. Es decir, la tipografía debe englobar las fuentes que se necesitarán para cualquier encabezado, para un texto en negrita, en cursiva, destacado y para un párrafo normal. Y esto es trabajo del tipógrafo: crear los diferentes tipos de fuente usando como base el “alma” de tu marca.

Si no puedes invertir en un diseñador que sea capaz de plasmar en tipografía tu concepto de marca o empresa, lo recomendable es optar por la sencillez práctica. Siempre es mejor usar cualquier fuente ya hecha que creamos que va encajar bien en nuestra línea de estilo, aunque sea gratuita y mundialmente conocida, que hacer un Frankenstein, usando diferentes tipos de fuentes. Mezclar diversidad de tipografías hará que se difumine el mensaje, creando una sensación de batiburrillo que no ayudará en nada dar fiabilidad al mensaje que se intenta transmitir en el texto o la pieza creativa.