Tasa de rebote

La tasa de rebote es el enemigo de un buen ratio de visitas en tu web. El tiempo de carga es uno de los factores que afecta directamente en esta métrica. Teniendo en cuenta que los usuarios no tienen paciencia… ¡mejóralo y no hagas esperar a nadie!

Diseño, Marketing

Cómo afecta el tiempo de carga de tu web a la tasa de rebote

La tasa de rebote es el enemigo de un buen ratio de visitas en tu web. El tiempo de carga es uno de los factores que afecta directamente en esta métrica. Teniendo en cuenta que los usuarios no tienen paciencia… ¡mejóralo y no hagas esperar a nadie!

La tasa de rebote: un sinónimo de hacer la cobra en Internet

Y eso de la tasa de rebote… ¿qué es? Es una métrica que obtiene la herramienta analítica de tu web (por ejemplo, Google Analytics) y que determina el porcentaje de usuarios que, tras entrar en tu página, la abandonan en tan solo unos segundos, sin llegar a navegar por ella o leer los contenidos.

Es un termómetro para medir cómo de bien has hecho el trabajo de diseño y contenidos en tu página. Piensa en la estética de una tienda. ¿Pasarías de la puerta de un negocio que, por fuera, se viera destartalado, antiguo y tan caótico como el testamento de un loco? Pues traslada esa sensación a una página web y reflexiona un poco en la sillita de pensar.

El proceso de la tasa de rebote

La tasa de rebote no son los padres. Para que ocurra este fenómeno de la naturaleza digital, previamente tiene que haber tenido lugar esta secuencia:

  1. Alguien ha buscado en Google, ha tecleado directamente el nombre de tu dominio o ha llegado a él por el SEO o el SEM.
  2. La página en cuestión ha empezado a cargar o ha cargado en blanco en la ventana del navegador.
  3. Ese mismo usuario, nada más entrar en la web y tras dar un vistazo rápido al contenido, ha cerrado esa la ventana de golpe o, directamente, ha vuelto a teclear en la barra de direcciones otra dirección.

Como habrás podido comprobar, quien ha accedido a esa web de ejemplo no ha encontrado lo que esperaba ver. Un parecía que sí, pero no. Como la cobra de Bisbal a Chenoa.

Cómo mejorar tu tasa de rebote

Si quieres aumentar el tiempo de permanencia y disminuir la tasa de rebote de tu web, evita:

  • Utilizar muchas imágenes de stock. ¡Eso es tan impersonal! Es mejor demostrar que le das importancia al diseño, añadiendo creatividades hechas ad hoc, que sigan tu línea de estilo y que lleven implícita tu identidad de marca.
  • No actualizar el diseño que hiciste hace al menos cinco años. Lo normal es que haya quedado obsoleto, no sea 100% responsive, resulte poco intuitivo y no proporcione una buena experiencia de usuario.
  • Que el tiempo de carga de la web sea grande. Si los elementos de la home tardan en aparecer completos o si el navegador permanece en blanco durante mucho tiempo, los usuarios pensarán que funciona mal la web o está caída y… ¡adiós!
  • Usar música estridente en una página o vídeos de reproducción automática con volumen activado. La mayoría de personas que navegan desde ordenador de mesa lo hacen desde el trabajo. ¿Quieres matar a toda una oficina de un infarto?

Cómo influye el tiempo de carga en tu tasa de rebote

¿Cuál es el tiempo óptimo de carga para una web? Tres segundos máximo. Para poder conocer cuánto tarda tu web en cargar, tienes herramientas online disponibles para que puedas comprobar si te pasas o si, por el contrario, va como un tiro.  

¿Has conseguido bajar a dos segundos? Entonces ya puedes abrazarte a ti mismo y besarte un codo, ¡porque lo has petado! Si por el contrario, el tiempo es superior al recomendado, tienes que saber cómo te afecta el tiempo de carga en la tasa de rebote.

Teniendo en cuenta que, en páginas que tardan menos de dos segundos en cargar, la media de rebote es del 9%, en aquellas en las que se tarda entre tres y cinco segundos el porcentaje sube hasta el 38%.

¿Y en qué se traduce una tasa de rebote alta? En que el engagement del usuario cae de manera fulminante. Si tiene una mala experiencia con la carga de tu página habrá muy pocas probabilidades de que te dé una segunda oportunidad.

¡Es momento de enfrentarse a la verdad! ¿Tu web tiene sobrepeso? Elimina, rediseña, reestructura y deja de echar a tus clientes potenciales de tu negocio digital. ¡Invítalos para quedarse!